TEATRO COMO HERAMIENTA PEDAGÓGICA Y DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL
Por: M.C.P. José Pernia
Asistente del Cronista Oficial del
Municipio Montes
Cumanacoa, 23 de Abril de 2021
Email. montesteatral@gmail.com
El teatro,
desde tiempos inmemoriales, ha sido una herramienta de educación popular, al
respecto Tejerina
…no consiste solo en transmitir
conocimientos y en enseñar una profesión, sino en formar personas, en
integrarlas en una cultura, es decir en una lengua, unas costumbres, creencias,
actitudes, modos de pensar y de vivir. Y que esto solo es posible hacerlo desde
una propuesta de valores. Se trata de contribuir a formar personas preparadas
para una sociedad plural, en la que no existe un modelo de persona ideal, pero
sí un sistema de valores aceptados de forma mayoritaria que sirve de marco
ético individual y colectivo.
De forma tal que la labor del
enseñante va mucho más allá de los contenidos programáticos: es una tarea que
propende a preparar para la vida en sociedad, para el respeto a los ideales
ajenos, para una postura dialógica ante la vida, para la comprensión del mundo
como un espacio multipolar, donde todos los seres humanos caben, sin distinción
alguna y todos merecen la misma deferencia ante sus ideales y modos de vivir.
Ahora bien, esta es una actitud que se aprende, en la práctica, en el teatro: siendo
este un espacio donde se abordan miles
de formas de pensar, se analizan las acciones y las motivaciones humanas, se
aprende a tolerar – también- la forma de
ser y de pensar de cada uno de los que conforman el elenco, el grupo teatral.
Aquí, no se reclama uniformidad, se estimula la diferencia.
Ahora bien, el teatro también es una
herramienta de transformación social. Si podemos discutir los valores dentro de
la escuela, también es posible acercarnos a la comunidad, hacer teatro en la
calle, en la iglesia, en el barrio, porque tal como lo dice Polo (2015:1)… Podríamos
pensar en un barrio como unidad mínima de transformacíon social, y de ahí
considerar como fundamental la articulación de procesos artísticos y políticos
hacia y para un desarrollo comunitario crítico… siendo este último componente el
que más nos interesa desarrollar: el pensamiento crítico, la posibilidad de cuestionarlo
todo y a todos, la transformación social a partir de la duda creativa que
impulsa a plantearse si no hay opciones distintas para realizar lo que se está
haciendo, o mejores formas de organizarse, diferentes a las que se asumen en la
actualidad, mirar hacia el futuro, conscientes de los errores cometidos en el
devenir. Eso haría que el teatro nos permitiera reflexionar sobre el ser, hacer,
conocer y convivir, dentro del contexto comunitario: la ampliación exponencial
del aula de clase.
En ese mismo orden
de ideas, partiendo de la sabiduría
popular, que aconseja que “más fácil se atrapan moscas con miel que con vinagre”,
es posible adicionar que el juego teatral tiene la facultad de atraer, por
igual, a grandes y a chicos, sin que ofrezcan las mismas resistencias que
presentan cuando ingresan a la frialdad y distanciamiento que, obsecuentemente,
repetimos en las aulas de clase (afortunadamente, se retiró de casi todas las
instituciones, ese pequeño pedestal que se construía, desde el cual enseñaba el
docente), sin que ello apunte a dar mejores resultados, a pesar de todas las
metodologías Piagetianas, Vigotskyanas o cualesquiera que se pongan “de moda”
desde los distintos ministerios de educación.
Toda la psicología
universal ha comprobado que las personas aprenden el doble mientras juegan y
reflexionan más cuando ríen: se vencen las resistencias mentales, se aborda el
ámbito lúdico de la mente y se estimula la participación abierta de los
involucrados. Y el teatro es, en esencia, un juego. A ese respecto, coincidimos plenamente con
Lamentablemente lo
que ocurre es que cuando se plantea algo como esto, los tradicionalistas se
sienten amenazados y empiezan a poner en duda el valor de juego como
herramienta para el aprendizaje, la reflexión, la educación y la organización
social. Los tiempos exigen de una transformaci[on educativa, de un salto
cuäntico en la organizaciön del pensamiento y una postura valiente para la
creaci[on y el desarrollo humanos, se hace necesario desarrollar una
experiencia práctica desde la cual demostrar la eficacia del teatro como
herramienta educativa socio comunitaria.
Bibliografía
Braude, F. (05
de 2020). Pedagogía del disfrute Teatro, enseñanza y juego “…Disfrutando,
la gente se aprehende…”. Recuperado el 23 de 04 de 2021, de Reflexión
Académica en Diseño y Comunicación. Nº XLII:
https://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=815&id_articulo=16796
Polo,
Y. (14 de 08 de 2015). El teatro como herramienta de transformación
social. Recuperado el 23 de 04 de 2021, de Coordinadora de Organización
Para el Desarrollo:
https://coordinadoraongd.org/2015/08/el-teatro-como-herramienta-de-transformacion-social/
Tejerina,
I. (2000). La educación en valores, una utopía cotidiana. Recuperado
el 23 de 04 de 2018, de Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-educacin-en-valores-y-el-teatro-apuntes-para-una-reflexin-y-propuesta-de-actividades-0/html/003b4140-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html
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